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sábado, 17 de septiembre de 2011

nunca entiendo a tiempo

querido julio,

cada día entiendo menos de qué va la vida, de qué va el amor. la perversidad ilimitada. qué nos hace elegir siempre y siempre a las mismas personas. qué es lo que nos hace mirar para atrás, sabiendo que nos vamos a convertir en estatuas de sal. no literalmente, pero seguro nos vamos a comer los mocos. por qué es tan fácil juzgar, dar lecciones, hablar de moral, de lo que corresponde. hablar de duelos, de sonrisas, de huellas, de heridas. por qué es tan fácil dar vuelta la hoja y dejar que todo eso se lo lleve el viento que acaricia los ojos con los que alguna vez nos miramos. no se por qué me siento traicionada, algo me duele bastante. es que ahora estoy juzgando yo con liviandad? no quiero. no quiero ser la oscuridad que alguna vez fuiste. tampoco la luz. fuegos fatuos. la soledad, los seres únicos, solitarios, que habitan en todos mis laburos. salvo en uno. cuando salde compromisos me desharé de él. porque no voy a faltar a una palabra. o dos.




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viernes, 16 de septiembre de 2011

"...sabrás que sos mi lecho cuando duermo,

que tus lecciones de metamorfosis

he querido seguir hasta la muerte
entregándote toda mi esperanza."

querido julio:

no deja de llover, esta habitación de mierda tiene una gotera que da justo sobre el colchón. a matías parece no importarle, pero a mi no me dejó dormir en toda la noche. a matías parece que nada le importa, y eso lejos de molestarme me da libertad de acción. hace una semana que no duermo con él y no pregunta dónde lo hago ni con quién. cuando llego me besa, y sin dejar de leer su libro me huele el pelo. parece que así reconstruye mentalmente a mis amantes. creo que  eso lo excita. nuestra fidelidad es hacia las ideas, hacia los sentimientos, estamos más allá de la carne, más acá de nosotros. se levanta, se baña, se va. vuelve con olor a otra mujer, pero viene derecho a hacerme el amor, dejando de lado todos sus libros, tirando de arriba de la mesa las pocas pinturas que me quedan para pintar las pocas telas que me quedan. la fidelidad, el amor, las ideas, las frutillas, los amantes, todo nos invita a una comunión espacial que nada puede romper. no deja de llover, y si me cae una gota encima nuestro pienso que llueve sobre mojado.




miércoles, 7 de septiembre de 2011

día de miércoles

querido julio:

                     estoy empezando a considerar si realmente me hacía tanto daño convivir con mis padres y mis hermanos. a veces las situaciones con matías se me hacen muy difíciles de desdibujar, y en este monoambiente- monouniverso no tengo forma de putearlo y encerrarme en mi habitación. reset. no existe. cierro los ojos, los abro y sigue ahí. leyendo, siempre leyendo. no para de leer, y no deja de robar libros de las bibliotecas de las escuelas en las que trabaja, no tiene cara. les arranca las hojas con el sello, los firma, los arruga, los raya. les da vida, pero una vida miserable. vos los dibujás, es lo mismo. me dice sin dejar de leer. no le contesto. tengo la boca llena de frutillas con azúcar. me chorrea el agua, no pueden estar más deliciosas. me chorrea el agua dulce. me ensucio. me ensucio más y no me importa. quizás cuando me bañe se me vaya todo. deseo eso. lo deseo profundamente. no quiero discutir más con matías sobre por qué me acuesto con quién me acuesto. fue por amor? fue por placer? tan inteligente pero... tan básico para preguntar! lo imagino inquisidor, sin desprenderse de su libro, mirándome por sobre los anteojos. creo que cuando vi  el dibujo quedé obnubilada y no pude contener la excitación que me provocó esa línea alámbrica, casi contínua. me compré todo de frutillas, me las estoy comiendo todas yo sola. mientras me chorrea el agua pienso que cómo le explico a matías que me acosté con el artista para el que posaba no es mi verdadera preocupación. lo que me inquieta es cómo le explico que me gasté la paga del día en esas frutillas.

martes, 6 de septiembre de 2011

querido julio:


el trabajo como modelo vivo es más sacrificado de lo que creía. cuando estoy posando no dejo de pensar en por qué se usa la expresión modelo vivo. me imagino artistas y estudiantes rodeando y dibujando un cadáver, como en la lección de anatomía de rembrandt. no me gusta que saque a la luz esa histeria que tanto esfuerzo me lleva esconder. supongo que eso pasará cuando lleguen los días lindos. ahora cuesta estar en bolas porque aun hace frío, pero cuando me ponen las estufas siento que la piel se me desprende de calor. matías está enojado con mi trabajo, parece que no entiende que él también come con eso. amenazó con irse a san telmo y posar en bolas como estatua viviente. me reí tanto de eso que se fue azotando la puerta y todavía no volvió. el gato tampoco. se vuelven difíciles los descansos también, cuando el cuerpo se acostumbra a una pose es mejor quedarse ahí, al primer movimiento intentar volver es la muerte. ya me acostumbraré, como todo. me gustan los dibujos que han hecho hasta ahora, no se parecen en nada a mi, de lo contrario me daría miedo.


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lunes, 5 de septiembre de 2011

querido julio:




me pregunto si hay algo más ridículo que tener una computadora con internet y no tener qué comer. matías acaba de entrar por la puerta con Antonin Artaud atado con una correa. siendo Antonin un gato creo que eso responde mi pregunta.

jueves, 1 de septiembre de 2011

deberías saber por qué

querido julio, no puedo dejar de recordar esas cosas que me decían mis padres. algunas por cuánto las repetían. otras por lo poderosas se me impregnaban en el alma de un solo sonar.

uno es dueño de sus silencios y esclavo de sus palabras. 
julio, no se cómo explicarte cuánto me duele este silencio que a penas está en pañales. este silencio que quiero que madure rápido y se vaya pronto de casa. creo que me duele mucho porque no tengo forma de vaciarme de él. cómo me vacío del silencio? como me retracto de las palabras que dije, que escribí, están siempre tan lejos de la verdad. pero la verdad está desnuda cuando lo miro. siempre me pregunté si podía leerlo. también me duele mucho que la verdad no suceda seguido. se me desprende la retina, la de los ojos, la del alma. poco me importa la cursilería, es que ya no puedo más. si tuviera que hacer una pintura de esto juro que no sabría de qué color hacer su sombra. cuando cierro los ojos no puedo dormir, solo veo aquel fuego.

estás pintando?
pintá. pintá todo el tiempo, como dice Juana (mi ahijada).
hija. los niños y los locos no se equivocan.






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"Pero el frío no se había ido. Continuaba allí mismo, 
naciendo de sus huesos, consumiendo sus entrañas, 
acariciando sus ideas..." 
J.G

Querido Julio:
         hoy  cuando llegué de trabajar encontré  a Matías durmiendo abrazado a la pintura de la jirafa que le regalé. todavía no sé si me dio ternura, o si me dieron ganas de despertarlo de una patada en la cabeza, no tiene la menor idea de cómo se trata  a una pintura. mientras preparaba el mate lo pensé mejor. cuando se despertó la colgó en la pared, trajo del "patio" una caja de cartón y me la dio. adentro había un gato negro que ahora se llama Antonin Artaud. 


miércoles, 31 de agosto de 2011

Bocetos. parte 1

Querido Julio, esto de mudarse es extrañísimo. Parece que mi destino es seguir los pasos nómades de mis padres. Por lo pronto lo único que buscaba era alejarme de ellos y acá estoy. Verás, más difícil que "desempacar" es estar en tu casa (que ya no ves más como tu casa) con un montón de bolsas de supermercado, otras de consorcio y alguna que otra caja a tus pies, tratando de sacar de tu habitación o de los altillos las pocas cosas que son "tuyas". Algún cd que me compré con plata que me regalaba la abuela, un jean que me dio Helen porque le quedaba chico, y los libros que me compré en la calle Corrientes estos últimos meses. Saqué todos los dibujos a la calle, una caja llena de rollos de papel madera que pronto se llevaron entre un cartonero y un vecino chusma que al rato los volvió a sacar a la calle. El recolector de residuos ya pasó. En el altillo encontré una caja que tenía más cuadernos y libretas de esas que escribo año a año... todas de tapa dura y anillado. Pensé que iba a llorar, pero realmente me dieron ganas de tirarlas también. Después pensé que sacarlas a la calle no era buena opción, el vecino chusma me cae muy mal. Me puse a leerlas y cuando me di cuenta se había hecho tan tarde que Matías me había venido a buscar, con sus cosas ya listas. Me ayudó a guardar rápido un par de cosas más y nos sentamos a tomar unos mates. Me dio un regalo. Más allá del bien y del mal, El anticristo, El crepúsculo de los ídolos y Ecce Homo, envueltos con una cinta de mi color favorito. No me dijo nada, pero interpreté que ahora eran míos. Sin decir palabra, descolgué de la pared del living de la casa de mis viejos el cuadro que pinté de la jirafa, que él tanto adora. Nos estábamos desprendiendo en nuestras casas, de nuestras cosas. Pero con esta entrega material sellábamos otra unión. Un vecino, pero de los macanudos, nos cambió tres colchones destruidos por uno grande en muy buenas condiciones. Con la plata de las pinturas que vendí a dos mangos esta semana compré arroz que ya planificamos comer de todas las maneras posibles para no aburrirnos. Será divertido por lo menos hasta que cobremos los sueldos esos de mierda que nos deben hace tanto.
 Matías ya instaló el equipo de música, no necesitamos muchos electrodomésticos más que ese y la compu con la internet robada de algún vecino. Tenemos frazadas, de lanas de muchos colores, tejidas al crochet por mi tía abuela. Cuando advierto esto me acuerdo de la gente que duerme en los huequitos del edificio ese de la Talcahuano y Av. Mayo, que no tienen colores, ni techo, ni Matías, ni arroz sin queso.
Siento que se me desprende el alma en pedazos, desde que llegamos estamos sentados arriba del colchón que está apoyado en el suelo, obviamente. Ninguno de los dos dijo más de tres palabras en toda la tarde y Matías solo fuma porro cuando puede armarlo porque le tiemblan las manos, se le cae todo, se enoja y lo tira. Así dos o tres veces hasta que se duerme. Yo escuché el mismo cd de Sabina 7 veces. Un cd que le afané a mi viejo, claro. Sigo triste por lo otro, pero se que hice lo que tenía que hacer. Me ayudó a concretar de un día para otro esto que veníamos craneando con Mati hace meses, y el chabón no nos aguantaba más la pieza, no podíamos  perder la oportunidad. Presiento que un par de metros cuadrados con una ventana de vidrios repartidos, el piso de pinotea y alguien que no sea el perro durmiendo entre mis piernas pueden cambiarme la vida.