Emprenda un viaje de por lo menos una hora. Solo. En tren, autobus, avión, auto. Póngase anteojos de sol, servirán para tornar el paisaje con otro matiz, o para disimular los ojos hinchados luego de la acción. Colóquese los auriculares y encienda su reproductor de mp3, si es que tiene. Ubique la carpeta Astor Piazzolla, y presione play al llegar a Adiós Nonino. Llore. Y la próxima vez de menos vueltas.
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