después de uno de los sentidos lidera, tiene el monopolio.
nada de inquietante simultaneidad.
escuchás solo la música y te olvidás del resto.
después advertís que está delante tuyo,
y podés observar su silueta en contraluz.
el monitor brilla mucho y ya no escuchás otro sonido
que el de un saco que se pone tibio
y una mano que te acaricia
y no escuchás ni ves
ni sentís.
sino que ves
escuchás
sentís
en la perfecta
simultaneidad
de un beso.
ya te hiciste toda la película.
(quizás eso explica muchas cosas)